Enfrentado a una profunda crisis por la guerra de Irak, con un aumento del descontento interno, y una caída precipitada de su popularidad, George W. Bush viajó a Argentina a principios de noviembre. 







Photo: Daniel Garcia/AFP/Getty Images

Si él estaba buscando pulir su imagen, Bush eligió el destino equivocado. Su presencia en la cuarta “Cumbre de las Américas” provocó oposición internacional. El pueblo se lanzó a las calles de Mar del Plata, una ciudad balnearia a 200 millas al sur de Buenos Aires, en furiosas protestas masivas.

Tan significante como la protesta fue la derrota sufrida por el gobierno estadounidensede adentro de la Cumbre, la cual fue patrocinada por la Organización de Estados Americanos. 

La OEA es una institución que ha estado dominada por el gobierno de EEUU desde su formación. Pero esta cumbre significó un revez para el continuo intento por parte del gobierno estadounidensede de promover su rapaz Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). 

El ALCA fue presentado en diciembre del 1994 por el entonces presidente Bill Clinton en la Cumbre de las Américas en Miami. Él propuso un plazo hasta el 2005 para su adopción por los gobiernos del hemisferio. Su anuncio triunfante ahora es sólo un eco y su defunción es casi certera. 

Ese mismo año, Clinton introdujo por la fuerza el Tratado de Libre Comercio, (NAFTA por sus siglas en Inglés). Después de unos pocos años de la aprobación del TLC NAFTA, la eliminación de tarifas proteccionistas y subsidios agrícolas para los pequeños agricultores destruyó la agricultura de México y ha forzado la emigración de millones. 

Igualmente, si es ratificado, el ALCA desmantelaría cualquier medida económica proteccionista de los firmantes, permitiendo a los países más ricos, especialmente a los Estados Unidos, aplastar a los países menos desarrollados.

Pero aun el gobierno de EEUU no juega bajo las mismas reglas. Los altos subsidios a la agricultura de cientos de billones de dólares le ha dado a los agricultores ricos estadounidensesde una ventaja incomparable. En el 2004, el Departamento de Agricultura de EEUU le pagó a los agricultores estadounidenses, $13.3 mil millones en subsidios. Se predice que esa cantidad aumentará a $22.7 mil millones para el 2005 (9 de nov., 2005, New York Times).

Inclusive, sin el último acuerdo de libre mercado, las drásticas políticas neoliberales de austeridad y privatización de las dos décadas pasadas han creado una enorme deuda y pobreza entre los más de 560 millones de personas en América Latina y el Caribe.

Cada vez más, líderes gubernamentales, enfrentados a una oposición incontenible, se han mostrado reacios a considerar firmar el ALCA.

En Mar del Plata, Hugo Chávez declaró con certeza: “Hoy, los pueblos de América Latina vienen con la pala a enterrar el ALCA. El ALCA está muerto.”

Como en las cumbres anteriores, los 34 países que componen la OEA, se reúnen lejos de ciudades metropolitanas para no tener que enfrentar las inevitables manifestaciones masivas. Eso no detuvo a las 50.000 personas para exigir “Alto a Bush.” Muchos vinieron desde Buenos Aires, desde las áreas iIndígenas del norte argentino y otros países de la región. 

La mayor parte del centro de Mar del Plata estaba cerrado, y había numerosos puntos de inspección policial debido a la presencia de Bush. Él es despreciado en toda América Latina y visto como el principal representante del imperialismo estadounidense. Carteles y consignas comparando a Bush con Hitler y denunciando el genocidio de EEUU alrededor del mundo se podían ver en todas partes. Una encuesta de un periódico argentino durante la Cumbre, le daba a Bush un 5 por ciento de aprobación entre las personas entrevistadas. 

Fracasa el intento de EEUU de aislar a Chávez






Chavez habla a una multitud en la Cumbre de las Américas.

Photo: Gloria La Riva

Los dos puntos principales de la agenda oficial de la cumbre de la OEA fueron la creación de trabajos para disminuir la pobreza y el “fortalecimiento de la democracia” en la región. La primera meta fue un encubrimiento político de los jefes de estado para aparecer relevantes ante sus pueblos, en medio de profundas crisis económicas y sociales en el continente Latinoamericano. 

El segundo objetivo, “el fortalecimiento de la democracia” ha sido fuertemente promovido por el gobierno estadounidensede en meses recientes para tratar de aislar a Venezuela—y por extensión a su aliado más cercano, Cuba—del resto del continente. 

Sin embargo, el jefe de estado en la OEA quien claramente tuvo la legitimidad más fuerte ante los ojos de las masas fue Hugo Chávez. Ninguno de los otros podría haber aparecido en frente de semejante multitud con un apoyo universal. 

En el mitin que procedió a la entusiasta marcha de 50.000 personas en el Estadio Mundialista, enérgicas ovaciones recibieron a Chávez cuando entraba al estadio. Bush, por otro lado, fue objeto de gran demenosprecio y enojo. 

“¡Bush, fascista, tu eres el terrorista!” y “¡Bush, rata, fuera de Mar del Plata!” fueron algunas de las consignas más populares.

A pesar de que Cuba fue expulsada de la OEA en 1962 (bajo presión de Estado Unidos) por haber declarado su Revolución Marxista-Leninista el año anterior, la reputación de la revolución cubana entre los pueblos del sur del continente es tal vez hoy en día, la más alta.

Cuba y Venezuela unidas

La cooperación estratégica entre Cuba y Venezuela está presentando claramente una alianza alternativa contra los planes imperialistas de EE.UU., con nuevos arreglos económicos expresados a través del ALBA, “La Alternativa Bolivariana de las Américas.” Las iniciales contrastan con las del ALCA.

La fuerte delegación cubana de 300 personas a la “Cumbre de los Pueblos” y a la marcha masiva recibió gran apoyo y solidaridad. Cantantes como Silvio Rodríguez, atletas como el retirado campeón mundial de boxeo Teófilo Stevenson, artistas, y representantes de organizaciones de masa y el Partido Comunista de Cuba, fueron la mayor atracción en los talleres y conciertos. 

Durante la protesta, cientos de participantes se congregaron alrededor de la delegación cubana, ansiosos de mostrar su solidaridad con la Revolución Cubana. 

Entre las figuras populares culturales, deportivas y políticas que vinieron de países de América Latina fueron el líder indígena y candidato a la presidencia de Bolivia, Evo Morales, la estrella del fútbol Argentino Diego Maradona, Hebe de Bonafini de las Madres de la Plaza de Mayo, el ganador del Premio Novel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, y el cantor de folclore uruguayo Daniel Viglietti.

A pesar de que la agenda de la cumbre de la OEA hizo un llamado para la creación de trabajos, el único país que presentó un compromiso concreto fue Venezuela, que prometió $10 mil millones de dólares para ayudar a combatir el hambre en los próximos diez años. Chávez desafió a los otros estados miembros a hacer lo mismo. 

Ningún otro gobierno respondió.