El mundo entero fue testigo del horror indignante de cuando tiradores israelíes mataron a 18 manifestantes palestinos e hirieron a más de 750 el 31 de marzo. Videos del asesinato descarado de ciudadanos, incluyendo a niños a quienes les disparaban en la espalda mientras huían, se puede hallar fácilmente en la red.

¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno estadounidense? Proteger a Israel. Una ley que se ha presentado ante el Congreso ilegalizaría en los EE.UU. apoyar al movimiento Boicotear, Despojar y Sancionar (BDS) a Israel.

100 organizaciones protestan la ley represiva

Más de 100 organizaciones nacionales y estatales apelaron al Congreso para que rechazara la Ley Anti-Boicoteo de Israel. En un memorándum público, sostienen que la ley opresiva, enfocada en el movimiento BDS, está diseñada para limitar la libertad de expresión y le impone castigos extremos a aquellos que no la obedezcan. El memorándum explica, “Durante los dos últimos años, 24 estados han promulgado leyes para castigar la participación en los boicoteos políticos por los derechos de los palestinos. Junto con estas leyes estatales, la Ley disuadiría a personas en todo el país quienes tiendan a apoyar boicoteos a favor de los derechos palestinos, protegidos por la Primera Enmienda, o que simplemente tengan la curiosidad de querer aprender más.”

Rabino Joseph Berman de Voz Judía por la Paz, que firmó el memorándum la llama una “ley de silenciar” diseñada para “proteger a las empresas estadounidenses que respaldan a Israel y se benefician de los asentamientos israelíes en la Cisjordania y de la ocupación.” El grupo de Berman juega un gran papel en el movimiento BDS en los EE.UU.

¿Qué es BDS?

BDS es un movimiento dirigido por palestinos para presionar al estado de Israel para que termine sus políticas de apartheid y sus violaciones de los derechos humanos. Inspirado por el movimiento sudafricano contra el apartheid, apela a que grupos y organizaciones en todo el mundo se unan para obstaculizar a Israel y a sus socios y para llamar la atención sobre las políticas de apartheid de Israel. Sus tres demandas para el estado de Israel son: 1) terminar su ocupación y la colonización de todas las tierras árabes y desmantelar el muro de separación en Cisjordania, 2) reconocer los derechos fundamentales y la igualdad total de los ciudadanos árabes palestinos de Israel, y 3) respetar, proteger y promulgar los derechos de los refugiados palestinos de regresar a sus hogares y a sus propiedades como se estipula en la resolución 194 de la ONU. A partir del 2005, BDS ha seguido ganando terreno, y su apoyo ha ido aumentando en los últimos años, dando lugar a muchas victorias.

La Ley Anti-Boicoteo de Israel

Esta es la segunda vez que esta ley se presenta en el Congreso. La primera ley fue retirada luego de protestas de grupos por la promoción de los derechos jurídicos y por individuos y organizaciones de base. Esa ley buscaba castigar a individuos que participaran en un boicoteo de Israel.

Aunque la versión modificada no está dirigida contra los individuos, sigue siendo un ataque atroz contra la libre expresión de aquellos que simpatizan con la causa palestina. Esta ley prohibiría que las empresas, organizaciones y sus empleados participen o siquiera suministren información acerca de un boicoteo de Israel iniciado por una organización gubernamental internacional, como la Unión Europea o la ONU. Las violaciones de esta ley serían castigadas con graves sanciones financieras: un mínimo de 250.000 dólares y hasta un millón de dólares; la posibilidad de 20 años en la cárcel. Uno sólo de estos castigos podría paralizar por completo a una organización progresista, impidiéndole que haga su trabajo.
La Ley Anti-Boicoteo de Israel estaría sin precedentes a nivel federal, dándole más poder al gobierno federal y a las administraciones presidenciales para perseguir a los grupos progresistas que apoyen a la causa palestina, según el memorándum.

Organizaciones responden a este ataque indignante

Los más de 100 grupos que firmaron el memorándum incluyen a grupos palestinos, activistas antibelicistas, grupos de vigilancia de los derechos civiles y organizaciones religiosas progresistas. Algunos se oponen a la ley principalmente porque es un ataque contra el movimiento por los derechos humanos palestinos, otros se oponen porque es un ataque general contra los derechos civiles, estableciendo un precedente que podría abrir paso a una nueva era de represión política.

“Esta ley es inconstitucional porque busca imponer las políticas del gobierno sobre los ciudadanos americanos que eligen expresarse mediante los boicoteos,” explicó Ben Wizner de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles. El “castigar a los participantes de boicoteos políticos constituye una violación de la Primera Enmienda.”

Represión política: un esfuerzo bipartidista

Muchas personas creen que las tácticas como las de la Ley propuesta son trucos sucios que solo utiliza el Partido Republicano y la derecha. Sin embargo, ambos partidos tienen una larga historia de abogar por la represión política y atacar a los movimientos progresistas. Esta ley fue introducida en el Senado por Benjamin Cardin, un demócrata de Maryland.
Uno de los defensores mas vocales de esta ley es el demócrata Chuck Schumer, líder minoritario del Senado. Schumer hace poco llamó al BDS “antisemita” en la conferencia del Comité Israelí-Estadounidense de Asuntos Públicos este año, una acusación falsa que con frecuencia se hace contra las organizaciones pro-palestinas. Los derechos humanos de los palestinos no tienen nada que ver con el antisemitismo. Esto queda claro por el hecho que 15 de los firmantes del memorándum de los que se oponen a la ley se identifican como grupos judíos.
Los presidentes, tanto republicanos como demócratas, siempre buscan demostrar su “alianza” con el estado de Israel. El gobierno estadounidense le ha suministrado billones de dólares de la tecnología militar más avanzada a Israel, además de otras formas de respaldo. Israel no pudiera haber disparado a la demostración en Gaza el 31 de marzo sin haber obtenido la luz verde de la administración de Trump. A cambio de este respaldo, Israel protege los intereses estadounidenses en el Oriente Medio, un lugar estratégico y lleno de petróleo.

¡Con la ley o sin ella, opongámonos al apartheid!

Israel y sus aliados en el Congreso están luchando para poner en marcha la Ley Anti-Boicoteo de Israel porque le temen al éxito que el BDS esta teniendo. Los boicoteos, las privaciones y las sanciones fueron tácticas que llevaron a la caída del apartheid sudafricano, y pueden también vencer al apartheid israelí. Pero aun si se aprueba esta ley represiva, los organizadores afirma que no se detendrá al BDS. La ley solo provocará más oposición.

Traducido por Katie B.