El Partido para el Socialismo y Liberación aplaude a los valientes maestros que se declararon en huelga en el estado de Virginia Occidental y aquellos que sienten inspirados por ellos en otros estados como en Oklahoma, en donde los maestros fijaron el 2 de abril como fecha límite para una huelga si no se cumple su demanda de un aumento salarial significativo, y en Arizona donde los maestros vistieron camisas rojas con las palabras “Red for Ed” (Rojo para la educación) en todo el estado principios de esta semana. Como sucedió durante la huelga histórica del Sindicato de Maestros de Chicago en septiembre del 2012, las acciones valientes de los maestros y otro personal escolar están galvanizando mayor solidaridad y acciones más atrevidas en todo el país.

Los maestros en Virginia Occidental ganaron un aumento salarial de 5 por ciento no solo para ellos sino para todos los empleados del estado, un alto al aumento de los costos del seguro médico y a la imposición de un sistema de `monitoreo’ de salud neo-liberal vinculado a su seguro.

Hoy, los trabajadores organizados están siendo atacados gravemente, el número de huelgas está en un nivel históricamente bajo; el caso de Janus fue presentado frente al Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Sin embargo, los maestros en Virginia Occidental—un estado donde los empleados estatales no tienen derechos de negociación colectiva—se levantaron en una unidad a nivel de estado, sirviendo de inspiración para trabajadores en todo el país y en el mundo. A los maestros los han exprimido por todos lados, y hoy se están levantando y luchando en algunos de los estados más conservadores del país en donde en muchos casos ni siquiera tienen el derecho de hacer huelga.

Queda claro que los maestros están luchando no solo para mejorar su propio salario, beneficios y condiciones del trabajo, sino que también están luchando por la existencia de la misma educación pública. Las escuelas públicas han sido blancos de un ataque polifacético neo-liberal desde hace tiempo. Durante la administración del Presidente George W. Bush, estudiantes y maestros enfrentaron la imposición renovada de exámenes de alto-impacto disfrazados bajo las políticas de “no child left behind,” o “Ningún estudiante se queda atrás,” que impuso metas arbitrarias de “progreso promedio anual” junto con la amenaza de desintegrar y cambiar las escuelas en caso de no cumplir con estas metas.

En 2008, la administración del Presidente Obama tomó posesión y los maestros tenían esperanza que el abuso de los exámenes de alto impacto llegarían a su fin. La “carrera hacia la cima” obligó a estados a adoptar políticas reaccionarias, anti-maestros y antisindicales. La privatización de escuelas públicas se intensificó. El financiamiento de las escuelas públicas disminuyó, se siguió satanizando a los profesores y se siguieron promocionando las escuelas privadas.

Los maestros han dejado su profesión en masa, creando una crisis en la dotación de personal la cual ha sido abordada no con aumentos en los salarios, beneficios y posición para atraer a nuevas personas a la profesión de maestro sino con intentos de reducir los estándares para ingresar a la profesión, permitiendo que personas no capacitadas y no calificadas ingresen al salón de clases.

Pero mientras que algunos simplemente dejaron la profesión, otros han comenzado a levantarse con un nuevo espíritu de lucha. Los maestros en Chicago encabezaron este movimiento; en el 2015 los maestros en Seattle lucharon no solo por sus beneficios, sino por los derechos de los estudiantes de poder tener un entorno de aprendizaje antirracista y adecuado para el desarrollo. ¡Ahora son los maestros de los estados de Virginia Occidental y Oklahoma quienes se están levantando!
Los maestros se están levantando para proteger su derecho y el los estudiantes y de la comunidad de poder contar escuelas públicas de calidad. Los maestros son parte del núcleo central de la educación—son ellos quienes realizan la tarea fundamental de enseñar.

Respaldamos a los maestros y a los empleados de las escuelas e instamos a todos los trabajadores, dentro y fuera de los sindicatos, de expresar solidaridad con los profesores y aquellos que están dispuestos a darlo todo para defender sus trabajos, su profesión, y la educación pública en general. La victoria de los maestros en Virginia Occidental muestra el poder de la acción militante a pesar de las condiciones poco favorables para los trabajadores. ¡Los maestros necesitan nuestra solidaridad, y como muestra de apreciación, hagamos que la victoria en Virginia Occidental sea la corriente que impulse todos nuestros barcos!

Traducido por Francisco Ariet PSL-WV