Traducido por Keiti Rubio

El ataque contra la educación publica en Nuevo México continúa. Después de un intento de cambiar las normativas de la ciencia para la educación el mes pasado, lo cual resultó en un gran fiasco, ahora el enfoque es sobre la historia. Los cambios propuestos a las normativas de la ciencia que habrían eliminado temas esenciales como la evolución y el cambio climático afortunadamente fueron rechazadas tras la indignación pública de científicos, educadores y padres.

Sin embargo, la indignación que surgió como respuesta a los cambios controversiales a las normativas de la ciencia no ha obligado al Departamento Neomexicano de la Educación Publica (NMPED) a abandonar sus planes de realizar cambios al Plan de Evaluación de Fin de Curso (EOC) para la historia estadounidense.

Los cambios del EOC a la historia son tan ridículos como aquellos propuestos para la ciencia, y omiten sucesos y figuras históricas claves.

Las omisiones incluyen temas relacionados con los derechos civiles y los movimientos populistas. El examen es para la educación secundaria (grados 9° a 12°) y los cambios serán implementados este año. Personajes como Rosa Parks y Malcolm X han sido borrados de las evaluaciones de la historia estadounidense. Sucesos como “Roe vs. Wade”, el lanzamiento de las bombas atómicas en Japón y el Macartismo también han sido eliminados.

Este intento de encubrir la verdadera historia de los EE.UU. rápidamente atrajo la atención de mucha gente. El 16 de noviembre, el Comité de Estudio de Educación Legislativa convocó una reunión para tantear la reacción pública. Padres, estudiantes, legisladores y educadores rechazaron fuertemente los cambios, a los que tacharon de censura política.

Christopher Ruszkowski, designado secretarial del Departamento, intentó pacificar al público alegando que los maestros seguirían enseñando las normativas anteriores de la historia estadounidense en sus clases. El NMPED también publicó una declaración alegando que fueron los propios educadores quienes ayudaron a crear el plan. Pero los esfuerzos del NMPED de apaciguar la preocupación y la ira fueron poco convincentes.

Estas alegaciones cuando mucho son insinceras. Los maestros expresaron que el EOC influye sobre sus evaluaciones de desempeño, y que la presión del EOC implica que el enfoque en las clases sería sobre temas en el examen.

La educación pública es blanco de ataques constantes, tanto intelectuales como económicos. En febrero, el Distrito de Escuelas Públicas de Albuquerque por poco eludió grandes recortes al presupuesto, pero gracias a la protesta pública se recuperaron $6.6 millones de dólares. También hubieron litigios relacionados con la educación pública en el año pasado.

En el mes de mayo, una demanda trascendental fue a juicio para resolver el problema constante del financiamiento inadecuado de la educación pública. Varias personas y entes como padres, educadores, y organizaciones presentaron una demanda contra el Estado de Nuevo México. La demanda mantiene que el financiamiento inadecuado perjudica a los estudiantes más vulnerables, quienes más lo necesitan. Los demandantes citaron preocupación por los indígenas, los pobres y aquellos cuya lengua materna no es el inglés.

Los cambios a las normativas de la ciencia y las omisiones de la historia son ataques contra la consciencia pública. La censura en la educación es parte de un intento de reprimir un movimiento de izquierda creciente. Las omisiones son parte de un intento a nivel nacional de revertir los logros progresistas. En el capitalismo, la educación publica se encuentra bajo amenaza constante. Es la ventana hacia la conciencia social y política. Para un estado pobre como Nuevo México que ha sido saqueado por el capitalismo, el comprender esta historia es fundamental. Este estado ha sido el sitio del desarrollo y pruebas nucleares del complejo militar-industrial. Omitir el bombardeo de Japón en las escuelas sólo ayudaría a ocultar el verdadero legado histórico de la explotación y opresión imperialista. Pero por surte, el pueblo neomexicano ha enviado un mensaje claro: ¡No nos quedaremos de brazos cruzados mientras el estado trata de encubrir la historia!