Más de 2.100 personas llenaron la histórica Iglesia Riverside en la ciudad de Nueva York el 26 de septiembre para saludar calurosamente a Miguel Díaz-Canel Bermúdez en su primera visita a los Estados Unidos como Presidente de la República de Cuba. Díaz-Canel estaba en Nueva York para hablar en la apertura del 73º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El nombre de la reunión, “Cuba habla por sí misma”, era especialmente apropiado. La invectiva constante por los medios de comunicación corporativos contra Cuba rara vez permite a los líderes de ese país responder con su punto de vista. Esta noche Cuba habló por sí misma y su mensaje fue, solidaridad.

Díaz-Canel destacó la solidaridad que la comunidad afroamericana en los Estados Unidos ha brindado a Cuba. Expresó su aprecio por la solidaridad que las personas progresistas en los EEUU y en todo el mundo han mostrado a Cuba en su lucha contra décadas del bloqueo estadounidense.

El presidente cubano luego describió la política exterior del país como una base solidaria y “un compromiso con aquellos que han padecido y aún padecen la injusticia y la exclusión … Es una política exterior que hace causa común con los desposeídos, los marginados y los explotados.”

Nicolás Maduro es orador de sorpresa

La multitud, que había esperado en largas filas durante horas, se puso de pie con gritos de alegría cuando un invitado inesperado tomó el podio: Nicolás Maduro Moros, presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Maduro trajo “saludos desde el corazón del noble pueblo revolucionario venezolano”. Dijo: “Vine a Nueva York, a las Naciones Unidas, para traer la verdad sobre el pueblo venezolano. También quería volver a esta histórica iglesia en Harlem y reiterar nuestro amor y compromiso, y compartir este momento con nuestro hermano Miguel Díaz-Canel y el pueblo de Cuba.

“Hemos sido víctimas de una inmensa agresión imperialista, pero hoy puedo decir que la Revolución Bolivariana de Venezuela sigue en pie, viva y victoriosa”, concluyó Maduro, con un gran aplauso. Maduro también estuvo en Nueva York para la apertura de la sesión de la Asamblea General de la ONU.

Bloqueado durante 60 años

El presidente Miguel Díaz-Canel comenzó su discurso en referencia a las conversaciones de los presidentes en la ONU. “Hoy en las Naciones Unidas, dos pueblos hermanos levantaron sus voces. Venezuela denunció toda la agresión a la que fue sometido y también ratificó su decisión de continuar la Revolución Bolivariana, como un legado fiel al Comandante Chávez”, señaló.

“Cuba también levantó su voz junto con Venezuela, para apoyar a Venezuela, para apoyar a Nicaragua, para apoyar a Puerto Rico, para apoyar a América Latina, para apoyar al pueblo palestino y al pueblo saharaui, y para apoyar a todas las causas justas del mundo. Y también para denunciar, una vez más, el injusto bloqueo que, durante casi 60 años, nos ha impuesto los Estados Unidos”, continuó.

“Para Maduro, para Venezuela, para la delegación cubana, es muy emocionante, después de ese duro día, estar compartiendo estas emociones con ustedes, amigos de Venezuela y amigos de Cuba en Nueva York (Aplausos).  Y milagros como este sólo ocurren en esta ciudad, aquí en la Catedral de Riverside“, declaró el presidente cubano, destacando que esta reunión, en una catedral de fe y solidaridad, fue una reunión de hermanos y hermanas, de amigos, de iguales.

Harlem y los afroamericanos dieron solidaridad a Cuba

Para llegar hasta aquí atravesamos Harlem, el barrio del legendario hotel Theresa, que se abrió a nuestra primera delegación revolucionaria en la ONU“, dijo. [En 1960, cuando el entonces primer ministro cubano Fidel Castro Ruz y la delegación revolucionaria cubana en la ONU fueron hostigados en un lujoso hotel del centro de la ciudad, se hospedaron en el hotel Theresa de Harlem. Fidel recibió una cálida recepción allí y se reunió con Malcolm X y otros líderes negros. Fidel notó: “Voy a Harlem, porque ahí es donde están mis mejores amigos”. – ed.]

Díaz-Canel con médicos estadounidenses educados en la Escuela Latino Americana de Medicina en Cuba, en la Iglesia Riverside. Foto: Vincent Tsai/Liberation News.

Díaz-Canel con médicos estadounidenses educados en la Escuela Latino Americana de Medicina en Cuba, en la Iglesia Riverside. Foto: Vincent Tsai/Liberation News.

Díaz-Canel recordó que aquí en la Iglesia Riverside, en el año 2000, Fidel anunció ante 3.000 personas un programa para capacitar a personas de los Estados Unidos para convertirse en médicos, gratis, en la Escuela Latino Americana de Medicina de Cuba, si trabajaran en áreas con pocos servicios al graduarse. Una delegación de estos graduados estuvo presente, y Díaz-Canel dijo que tomaría una foto con ellos al final del programa.

Esta iglesia nos recuerda también la entrañable amistad entre Fidel y el reverendo Lucius Walker“, quien desafió repetidamente el bloqueo de Cuba por parte de los Estados Unidos para traer los suministros necesarios allí. El presidente cubano llamó a Walker “un emisario de la solidaridad en los años más oscuros de la profunda crisis económica que en nuestro país provocó la exacerbación del bloqueo, tras la caída del socialismo europeo.  Por eso aquí esta noche vamos a hablar de solidaridad.

Nos parece mentira hoy estar aquí, donde más de una vez ustedes abrazaron cálidamente a Fidel y con él a Cuba, en nombre de lo mejor del pueblo norteamericano“.

La solidaridad es clave para la política exterior de Cuba

“Cuba no es un país grande ni poderoso, ni rico en recursos naturales o financieros. Pero estas limitaciones no nos han impedido practicar la solidaridad sobre la base de compartir lo que tenemos, no lo que nos sobra, sino compartir lo que tenemos.

Se trata de un sacrificio solidario practicado con humildad y que ha tenido un impacto, al cabo de varias décadas, en la vida de millones de personas de varios continentes (Aplausos)“, dijo Díaz-Canel.

Dijo que decenas de miles de profesionales cubanos, particularmente el personal médico, están prestando servicio en más de 75 países. “Representan a los más de un millón de profesionales cubanos que desde el triunfo de la Revolución colaboraron en África, Asia y América Latina y el Caribe….

El empeño más significativo de esa solidaridad internacionalista de la Revolución Cubana fue el apoyo a los movimientos de liberación en África”. Allí, las tropas cubanas protegieron “la integridad soberana de Angola, alcanzamos la independencia de Namibia y asestamos un golpe demoledor y desmoralizante a la maquinaria de guerra del régimen del apartheid en Sudáfrica (Aplausos).

“Por eso, cuando Cuba llega a la Asamblea General de las Naciones Unidas y promueve la cooperación y la solidaridad, frente a la amenaza, la competencia, el racismo y el egoísmo, lo hace con la autoridad de un pueblo que demostró que tales propósitos son posibles y que convirtió las declaraciones en acciones concretas“, dijo Díaz-Canel.

La política exterior de la Revolución Cubana mantiene invariable su posición a favor del desarme total y de la solidaridad internacional. Ese es un compromiso con los que han padecido y aún padecen la injusticia y la exclusión; con los que han sufrido y aún sufren como consecuencia del colonialismo, el neocolonialismo, el imperialismo y el racismo. Es una política exterior que hace causa común con los desposeídos, los marginados y los explotados …

“Cuba también le debe mucho a la solidaridad internacional y a la solidaridad de muchos amigos y activistas aquí en los Estados Unidos, entre los que se encuentran también muchos residentes cubanos”, continuó. Se refirió a la lucha por liberar a los Cinco Héroes Cubanos y devolver al niño cubano, Elián González, a Cuba.

Bloqueo define las relaciones Estados Unidos-Cuba

Destacó que las relaciones bilaterales con los Estados Unidos continúan caracterizándose por el bloqueo económico, que constituye un obstáculo para el desarrollo del pueblo cubano y ha causado enormes privaciones a las familias cubanas.

Díaz-Canel también habló sobre las prácticas democráticas actuales en Cuba. “La tarea que concentra la atención de nuestro pueblo”, dijo, “es el proceso de discusión masiva y  popular del Proyecto Constitución” que se está realizando actualmente. El borrador de la nueva constitución está siendo discutido por todos los cubanos, incluidos los que viven en el extranjero, entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre. Después de las aportaciones y revisiones, se adoptará por un referéndum nacional, en reemplazo de la constitución de 1976.

Expresó “reconocimiento fraternal de la red extraordinaria de amigos incansables que han luchado contra el bloqueo económico durante todos estos años, así como exigiendo una política respetuosa hacia Cuba”. A los presentes, dijo: y el compromiso inquebrantable del pueblo cubano con la causa de la justicia y los derechos de los pueblos a soñar y lograr un mundo mejor, lo que de hecho es posible “.

Parte de la multitud en la Iglesia Riverside. Foto: Joyce Chediac/Liberation News.

Parte de la multitud en la Iglesia Riverside. Foto: Joyce Chediac/Liberation News.

El presidente cubano terminó su discurso recordando a los revolucionarios que vinieron antes, Fidel Castro y Hugo Chávez. La multitud se levantó en una ovación de pie a sus últimas palabras: “¡Hoy con ustedes sentimos que aquí están presentes Fidel y Chávez! ¡Viva la Revolución Bolivariana de Venezuela! ¡Viva la Revolución Cubana! ¡Viva la amistad entre nuestros pueblos! ¡Hasta la victoria siempre!”

Organizadores de la actividad

El evento en la Iglesia Riverside fue organizado por una coalición de organizaciones de solidaridad de Nueva York y Nueva Jersey, incluso la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria/Pastores por la Paz, la Coalición Cuba Sí y la Coalición 26 de Julio. La directora de IFCO, Gail Walker, y el activista puertorriqueño Frank Velgara fueron los maestro(a)s de ceremonia. Hubo una rica experiencia cultural de la noche, con el colectivo Healing Drum y un coro de la Iglesia Riverside. Entre los activistas de solidaridad con Cuba reconocidos desde el podio, ganadores de la Medalla de Amistad de Cuba otorgada por el Consejo de Estado, fueron Gail Walker de IFCO, Leslie Cagan, Gloria La Riva y Rosemari Mealy. Entre los reconocidos también fueron la Brigada Venceremos, el ex congresista estadounidense Charles Rangel y el abogado Michael Krinsky.

Canciller venezolano jura defender la soberanía del país

Al día siguiente, los grupos progresistas organizaron una recepción para la delegación de Venezuela en las Naciones Unidas. El Canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, pronunció un discurso dinámico ante una multitud entusiasta en el Foro Popular en el centro de Manhattan. Describió los efectos perjudiciales de las sanciones económicas de los Estados Unidos en todos los aspectos de la economía. En solo un ejemplo de muchos, los Estados Unidos impone multas a los bancos que aceptan transacciones de Venezuela. “Este año tuvimos que comenzar nuestro programa de vacunación en enero. Para pagar a la Organización Panamericana de la Salud [OPS], enviamos el dinero, $8 millones.

“Cinco días después, el banco dijo que la transacción no estaba permitida; las vacunas permanecieron en los Estados Unidos. Enviamos el dinero a través de otro banco. Cinco días después, el dinero fue negado. Pedimos ayuda a la OPS con este problema. Deberíamos haber iniciado las vacunaciones en enero y finalmente comenzó en abril, solo después de que la OPS interviniera en nuestro nombre. Finalmente, la tesorería de los Estados Unidos otorgó un permiso por sólo una vez, con muchas restricciones, hasta que finalmente pudimos recibir las vacunas”.

Con vítores y aplausos, Arreaza aseguró a la audiencia que Venezuela defenderá su soberanía sin importar los desafíos o las amenazas militares.

Díaz-Canel tiene reunión especial con residentes cubanos

El presidente Díaz-Canel tuvo un itinerario lleno de actividades mientras estuvo en la ciudad de Nueva York. Además de hablar ante la Asamblea General de la ONU en nombre de Cuba, rindió homenaje al revolucionario sudafricano Nelson Mandela en la Cumbre de la ONU, por el centenario de Nelson Mandela. Se reunió con varios jefes de estado en la ONU, visitó la Zona Cero para honrar a las víctimas del ataque del 11 de septiembre. También tuvo una reunión especial con cubanos residentes en los Estados Unidos y reuniones con líderes religiosos, con ejecutivos de la industria y la agricultura y un encuentro especial con artistas culturales de la ciudad de Nueva York.