Lanzamiento de la campaña del Partido Paz y Libertad en el Capitolio Estatal. Foto de Liberación.

Lanzamiento de la campaña del Partido Paz y Libertad en el Capitolio Estatal. Foto de Liberación.

Tras otra elección más dominada por el dinero corporativo de las industrias de la tecnología, bancaria y de los desarrolladores de bienes raíces, los capitalistas han ganado una vez más. Y gracias al sistema corrupto y antidemocrático qué sólo reconoce a los dos primeros partidos, los únicos candidatos a nivel estatal en la “elección general” de noviembre serán republicanos y demócratas: ningún candidato de tercer partido figurará en la boleta y ni siquiera se permitirá el voto por nombre de estos candidatos.

El demócrata Gavin Newsom y el republicano John Cox serán los únicos candidatos en la boleta para el puesto gobernador en noviembre, y para el puesto del senado habrán dos demócratas, Dianne Feinstein y Kevin de León. Se favorece a los demócratas quienes se espera que arrasen con los puestos a nivel de estado. El dominio demócrata de la política en California no ha ayudado para nada para contener las rentas por los cielos y el gran número de personas sin vivienda.

A pesar de que los votos siguen siendo contados, queda claro que más de 300,000 personas votaron por los candidatos del partido socialista Peace and Freedom Party (PFP), un partido de varias tendencias que cuenta con acceso a la boleta en California.

Desde el 15 de junio, la candidata gubernamental Gloria La Riva ha recibido más de 17,000 de votos, más que cualquier otro candidato de tercer partido para ese puesto, y es la doceava dentro de un grupo de 27 candidatos. Nathalie Hrizi, candidata para la Oficina del Comisionado de Seguros ha recibido más de 295,000 votos, el 5 por-ciento de los votos en una carrera entre cuatro candidatos, lo cual constituye el voto más alto dentro de los candidatos del PFP. Hrizi recibió más de 14 por ciento de sus votos en San Francisco, la localidad en donde vive y trabaja. Tanto La Riva como Hrizi son miembros líderes del Partido por el Socialismo y la Liberación.

Para mantener su estado con acceso a la boleta, el PFP necesitaba recibir al menos el dos por ciento del voto en al menos una de las elecciones a nivel estatal.

Además de Hrizi, la candidata para interventora Mary Lou Finley y el candidato para tesorero Kevin Akin ambos sobrepasaron el requerimiento de 2 por ciento. Finley recibió el 3.9 por ciento de los votos (242,000) y Akin recibió 2.2 por ciento (132,000). En San Francisco, Akin recibió casi el 10% del voto, más que los dos candidatos republicanos. El candidato de PFP para el senado John Parker recibió más de 20,000 votos, quedando en vigésimo tercer lugar en un grupo de 32 candidatos.

El candidato de PFP para secretario de estado C.T. Weber recibió más de 57,000 votos. Jordán Mills recibió 212 votos en el distrito de congreso estadounidense dentro de un grupo de 12 candidatos en unas elecciones en donde tanto los partidos demócrata como republicano gastaron millones de dólares.

La campaña Vote Socialista ha distribuido decenas de miles de tarjetas publicitarias al igual que muchos letreros de jardín, declaraciones y camisetas. Recaudamos miles de dólares y obtuvimos cientos de firmas para peticiones tan solo para permanecer en la boleta. Creamos dos sitios web y una fuerte presencia en las redes sociales, en especial en Facebook, en donde publicamos declaraciones, videos y fotos para le llegaron a cientos de miles de personas con el mensaje de que sólo la reestructuración socialista de la sociedad es capaz de resolver las graves crisis que ha creado el capitalismo.

Los candidatos del PFP hicieron campaña a lo largo del estado, desde Arcata al extremo norte hasta San Diego en el sur, en el Valle Central, en Silicon Valley y más. Representaban, como lo enfatizó Gloria La Riva: “A los millones de desfavorecidos—los indocumentados, residentes permanentes, prisioneros y antiguos prisioneros—al igual que a aquellos con derecho al voto.”

Entrevista radiofónica a Gloria La Riva conducida por Dr Drew y por Laura Sivan

Video de la campaña de Nathalie Hrizi

Cómo el sistema de los “dos primeros” desacredita aún más un sistema que ya de por sí era bastante anti-democrático

Incluso antes de que se adoptara la ley Proposición 14 en el 2010 que creó el sistema de los “dos primeros,” el proceso electoral ya era una especie de “democracia del dólar.” Los candidatos con la mayor cantidad de dinero, en mayoría provenientes de fuentes corporativas y de personas extremadamente ricas ganaban por lo general.

La Proposición 14 empeoró las cosas, y por mucho. Apenas fue adoptada a pesar de una campaña bien financiada de mentiras y decepción que caracteriza la política capitalista en California y en todo el país.

Dentro del sistema antiguo, cada uno de los seis partidos con acceso a la boleta elegían a sus candidatos en las elecciones primarias de junio, y estos luego aparecerían en las elecciones generales de noviembre. Los requerimientos para que los candidatos de tercer partido lograran acceso a la boleta para la primaria de su partido eran bastante sencillos y no requerían tasas altas de solicitud.

Por supuesto que la “democracia del dólar” también dominaba en ese entonces, gracias a los millones de dólares que inundaban las cuentas de los candidatos demócratas y republicanos.

La Proposición 14 mezcló a todos los candidatos dentro de una gran elección primaria, estableciendo tasas de solicitud de entre $3000 y $4000, o miles de firmas, sólo por aparecer en la boleta de junio para competir por las elecciones a nivel de estado.

Los autores adinerados de la Proposición 14 convencieron a los votantes basados en la falsa noción de que sería más “democrático,” en sentido de que cualquier votante podría participar en las primarias sin tener que estar registrado con un partido político.

Lo que no mencionaron en su campaña masiva de publicidad engañosa fue que haría que las elecciones generales fueran mucho menos democráticas al reducirlas a tan sólo dos opciones. De acuerdo a la ley actual, no existe manera de que un candidato de tercer partido logre ingresar en la boleta o siquiera de permitir el conteo de votos en donde se ha escrito el nombre del candidato.

En verdad, el sistema de los “dos primeros” convierte la elección primaria en la elección general, y rebaja las elecciones generales a no más que una segunda vuelta electoral.

El descontento con el sistema de los “dos primeros” está creciendo. A la vez, se necesitan millones de dólares para lograr colocar una nueva proposición en la boleta y llevar a cabo una buena campaña. Queda por verse si dicha campaña sucederá.

Los socialistas saben que la arena electoral no jugará un papel decisivo en el proceso de crear un nuevo sistema. A la larga es la lucha en las calles, en los centros de trabajo, en los vecindarios y en las sedes universitarias la que realmente influirá en el proceso de iniciar una revolución, algo que se necesita desesperadamente.

Pero a pesar de todos los obstáculos antidemocráticos que ha creado el sistema, las elecciones siguen ofreciendo una oportunidad única (aunque menguante) de llegarle a millones de personas con el mensaje del socialismo.

El desarrollar el movimiento y diseminar las ideas del socialismo requiere de fondos. ¡Done aquí! ¡Conviértase en un sostenedor!