Después de la inauguración de Donald Trump a principios de este año, el Pentágono exigió que se desplegaran 4,000 soldados más a Afganistán. La semana pasada, Trump proclamó que su administración ya estaba “muy cerca” de decidir si el plan será aprobado. La vacilación de Trump de tomar a una decisión por meses debe entenderse en el contexto de las contradicciones que existen dentro del estado, y no como consecuencia de alguna postura antiguerra oculta.

La guerra contra Afganistán es la guerra más larga de la historia de los EE. UU. No ha terminado, pero en gran parte se ha olvidado, dado que el público estadounidense no es informado de las realidades de la guerra.

La guerra supuestamente terminó en el año 2014. En 2016, los Estados Unidos dejaron caer 1,334 bombas en Afganistán. En el primer mes de su presidencia, Obama declaró que intensificaría la guerra contra Afganistán al enviar decenas de miles tropas adicionales.

Durante la elección de Obama, habían 30,000 tropas en Afganistán. Obama triplicó ese número a 90,000 tropas estadounidenses en el 2010. Mientras que el número hoy ha bajado desde entonces a hasta 8,500 tropas estadounidenses y 5,000 otras tropas de NATO a la fecha, no hay indicación de una retirada total de las tropas para terminar la guerra, ¡sino todo lo  contrario!

En junio, Washington Post publicó un artículo proclamando que, con el envío de estas 4,000 tropas adicionales, los EE.UU. por fin pueden “empezar a ganar” la guerra. Los Estados Unidos no le ha traído nada al pueblo afgano excepto la muerte, destrucción, devastación y el sufrimiento mediante la guerra y la ocupación.

En abril, los Estados Unidos dejaron caer la bomba no-nuclear más grande que se ha utilizado en combate en todos los tiempos, llamada la “Madre de Todas las Bombas,” en Afganistán. La bomba de 21,600 libras tiene un poder destructivo equivalente a 11 toneladas de TNT. Mientras nos dicen [los medios] que la bomba ha matado a 90 militantes del Talibán, no hay evidencia de esto, ni conocemos el impacto a largo plazo al medio ambiente y la salud que la bomba tendrá para la población. El ex presidente afgano, Hamid Karzai, quién se ha vuelto crítico de la ocupación estadounidense, condenó esa acción y dijo, “Esta no es la guerra contra el terrorismo, sino el uso brutal e inhumano de nuestro país como tierra para probar armas nuevas y peligrosas. Nosotros, los afganos, nos vemos obligados a detener los EUA.”

La bomba masiva no fue desplegada con ningún otro motivo que el de afirmar el poderío de los EE. UU. en una muestra de poder hacia Siria, Rusia, Irán, y Corea del Norte, todo con un precio de vidas afganas.

¡EE. UU. Fuera de Afganistán AHORA!

El gobierno estadounidense justifica su presencia en Afganistán diciéndonos que es una guerra contra el terrorismo – contra el Talibán, Al Qaeda e ISIS. Pero en realidad, es una ocupación con miles de tropas y muchos contratistas privados.

Para las tropas estadounidenses en Afganistán, la primera causa de muerte es el suicidio. La segunda es ser disparado por los soldados afganos a los que las tropas estadounidenses fueron enviados a entrenar. Los medios corporativos ocultan tales muertes al reportar, “Mueren tropas de NATO,” en lugar de reportar honestamente que “Tres americanos murieron ayer,” por ejemplo.

De hecho, el Talibán controla más territorio hoy que durante otro tiempo después de la invasión de los EE.UU. Además, el Talibán, un grupo fundamentalista reaccionario, llegó al poder a mediados de los 1990s luego de una guerra de 13 años apoyada por la CIA para derrocar el gobierno socialista, el cual llegó a poder
en 1978 después de una turbulencia revolucionaria. Esto nos obliga a preguntar si el Talibán o el Mujahideen original siquiera hubieran existido, ¡de no ser fuera por la intervención inicial en Afganistán de los Estados Unidos para conducir un cambio de régimen!

La administración Trump y el Pentágono están considerando desplegar miles tropas estadounidenses adicionales para mantener dominio sobre una región que ellos ven como estratégica, para asegurar los intereses de las líneas de petróleo, y guardar las fuentes y las regiones ricas de minerales.

¡La gente progresiva y revolucionaria en los Estados Unidos tienen la responsabilidad de construir un movimiento antiguerra y anti-imperialista para poner fin a la ocupación y la guerra contra Afganistán!

Traducido por: Keiti Rubio