El Partido por el Socialismo y Liberación condena enérgicamente la retirada ilegal del presidente Trump del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA por sus siglas en inglés), el acuerdo nuclear con Irán firmado en el 2015. Consideramos esta acción como un paso peligroso hacia una escalada de las hostilidades estadounidense contra Irán y de sus políticas injerencistas y belicistas en el Oriente Medio.

Al igual que la tácticas atemorizantes en el 2003 en donde la administración de Bush hablaba de “un hongo nuclear sobre Washington D.C.”, Trump ha hecho la alegación ridícula de que “No permitiremos que ciudades estadounidenses sean amenazadas con la destrucción.” A su vez, y en total violación del Acuerdo de la No Proliferación Nuclear, del cual los EE.UU. es signatario, los EE.UU. está invirtiendo en un programa de modernización nuclear de un costo estimado de $1.2 trillones de dólares.

Sin vergüenza alguna, Trump intenta representar a Irán, país sin armas nucleares, como una amenaza para la paz y como un país que se encuentra a punto de atacar a ciudades estadounidenses en cualquier momento. El peligro más grave para la humanidad el día de hoy es Washington, D.C., liderado por una pandilla de elementos corruptos, encabezados por Trump — un multimillonario racista, sexista e intolerante cuyo apoyo más leal proviene de los supremacistas blancos de la de extrema derecha o del “alt-right.” Los gobiernos de los Estados Unidos, de Israel y de Arabia Saudita están actuando conjuntamente en una serie de acciones coordinadas diseñadas para preparar las condiciones para una agresión militar contra Irán.

A medida que la peligrosidad de Trump y de su gabinete se hace cada vez más evidentes para la gente, el PSL se está sumando con personas en todo el país que buscan construir un movimiento de base, independiente de los dos partidos imperialistas, para resistir esta pandilla de delincuentes que no le aporta nada ni a los EE.UU. ni al resto del mundo más que la guerra, el racismo y la miseria.

A la hora de poner a países independientes sobre una trayectoria de cambio de régimen, muchas de las administraciones estadounidenses pretenden hablar en nombre de la comunidad internacional, creando así la apariencia falsa de que el país destinado para un cambio de régimen se encuentra aislado y condenado por el mundo. Pero hoy, la comunidad internacional, sin importar cómo sea definida, está unánimemente opuesta a la decisión de Trump del 8 de Mayo. Los únicos que apoyan la retirada de los EE.UU. del JCPOA son el estado apartheid de Israel y los estados extremadamente reaccionarios del Golfo Pérsico. Hasta los poderes europeos imperialistas han expresado una fuerte oposición a la acción de Trump.

El PSL defiende el derecho a la autodeterminación de Irán, y de todas las naciones oprimidas por el imperialismo. Desde la revolución del 1979, los Estados Unidos no ha querido otra cosa que devolver a Irán a su antiguo estado neocolonial. Trump promete ayudar al pueblo iraní a regresar a “un Irán que prosperó de manera pacífica con sus vecinos y que era la admiración del mundo.” Este Irán pre-revolucionario del que habla Trump fue declarado por Amnistía Internacional como un país “con el peor récord en el mundo en cuanto a derechos humanos,” sin embargo, le entregaba los recursos naturales del país a las grandes petroleras transnacionales. A pesar de que distintas facciones dentro de la clase dominante de los EE.UU. podrán tener sus desacuerdos, todos concuerdan en querer regresar al antiguo Irán — un país que era administrado en la práctica por Washington mediante su títere, el Shah.

Traducción por Ernesto Alfonso.