El Partido por el Socialismo y Liberación está en solidaridad con la gente de Sudán y el Partido Comunista Sudanés (SCP) en su lucha contra las medidas de austeridad ejecutado por el gobierno sudanés según el dictado por el Fondo Monetario Internacional.

Frente a las acciones de masas que continúan con todo su fuerza en todo el país, el gobernante Partido del Congreso Nacional (NCP) intensificó la violencia y la represión contra las masas y los miembros del Partido Comunista Sudanés. Las fuerzas de seguridad del estado hirieron a cientos y mataron a más de 50 manifestantes mientras detenían a más de 500, incluidos a siete miembros del Comité Central del SCP.

Denunciamos esta represión contra el SCP y instamos al gobierno sudanés a liberar todos los detenidos, incluidos los compañeros del SCP, que están planteando reclamos legítimos de los pobres y la clase trabajadora sudaneses.

La situación política en Sudán es compleja. El gobierno del Partido del Congreso Nacional, históricamente, a sido un antagonista de las potencias occidentales y Israel. Esto había llevado a Sudán a ser, en la década 1990, frecuentemente objeto de sanciones, subversión y bombardeos desde los Estados Unidos y Israel.

El gobierno de Bashir ha intentado en repetidas ocasiones volver a las gracias de las potencias occidentales en diversos grados de éxito. Ejemplos de estos incluyen: colaborar con el programa de entrega extraordinaria de la Agencia Central de Inteligencia; rompiendo relaciones con Irán en 2014; proporcionar tropas de tierra para la guerra saudí en Yemen; y, por supuesto, la implementación de las dictámenes del Fondo Monetario Internacional como los momentos que precipitaron el actual aumento en la lucha de masas. Si bien el gobierno Sudanés ahora atribuye el movimiento de protesta actual al Mossad israelí, durante años Sudán ha estado coqueteando con el establecimiento de relaciones con Israel; el ministro de inversiones de Sudán fue denunciado por la izquierda palestina y árabe el año pasado cuando abogó por tales relaciones formales, calificó a Israel como un “régimen democrático” y culpo al pueblo palestino por “vender” sus tierras.

No hay duda que los problemas económicos ya existentes en Sudán se vieron agravados por la reciente partición del país; el área que ahora forma Sudán del Sur contenía el 75 por ciento del petróleo del país y constituía el 90 por ciento de sus exportaciones al exterior. Ahora, las medidas de austeridad, además de la desigualdad capitalista y la flagrante corrupción del gobernante Partido del Congreso Nacional, han llevado al país al borde.

Al igual que con todas las protestas económicas espontáneas, existe una lucha política por el liderazgo en la que el SCP ahora es una fuerza contendiente. Teniendo en cuenta las complejidades de Sudán en la región y el mundo, las fuerzas revolucionarias deben permanecer vigilantes sobre el potencial del imperialismo estadounidense o de un poder regional aliado para usar las protestas para sus propios fines y librarse de un aliado inestable. Tal desarrollo reforzará exactamente los tipos de políticas a las que se oponen ahora los manifestantes. Los reportes indican que algunas de las protestas más grandes se han planeado en grandes reuniones en la sede del SCP. El SCP tiene una larga y orgullosa historia y fue uno de los partidos comunistas más grandes del mundo que no tenía poder estatal.

Es imposible considerar estas protestas fuera del contexto de los intentos del gobierno del NCP de avanzar de manera decisiva en el campo del imperialismo estadounidense y sus aliados regionales. En su forma actual, el Departamento del Estado de E.E.U.U. a partir de noviembre alabó al gobierno sudanés y allanó el camino para renovar las relaciones bilaterales; no han dicho nada de apoyo de los manifestantes sudaneses, como lo han hecho en muchas otras circunstancias en las que tienen la intención de respaldar un movimiento de protesta. La trayectoria política del gobierno sudanés abre la puerta al cambio verdaderamente revolucionario, que solo vendra a través de la lucha.

Enviamos nuestros saludos revolucionarios y nuestra solidaridad a todos los miembros del SCP y las masas de los sudaneses que están valientemente luchando contra la represión del NCP y sus políticas económicas de austeridad y saqueo, dictadas por el Fondo Monetario Internacional, destinadas a enriquecer a las elites de Estados Unidos mientras empobrecen la clase obrera de Sudán.

Viva el SCP!

Victoria a la lucha popular!