El 26 de julio, Donald Trump proclamó por Twitter que las personas trans no podrán alistarse ni servir en las fuerzas armadas estadounidenses, “en cualquier capacidad.” Trump citó lo que llamó “tremendos costos médicos y perturbación” en una promesa de anular el decreto de 2016 de la administración Obama que permitía que las personas trans sirvieran abiertamente.

El tweet parece haber sorprendido a muchos de la élite en la Casa Blanca – incluyendo al secretario de defensa Mattis, quien fue avisado de la decisión de Trump solo un día antes. No queda claro si la prohibición militar puede suceder solo porque el presidente hizo un tweet. Sin embargo, la mayoría del GOP (Partido Republicano) ha aplaudido el tweet, alabando a Trump por consentir tan bien a su base ultraderechista.

La proclamación fue menos sorprendente para las personas trans a lo largo de los Estados Unidos, tomando en cuenta la transfobia abierta que Trump ha expresado a lo largo de su carrera, campaña y presidencia. A diferencia de la afirmación durante su campaña de que es un “aliado” de la gente LGBTQ – la cual nunca fue substanciada – las primeras acciones de Trump al asumir cargo fueron eliminar la página de los derechos LGBTQ del sitio de la Casa Blanca y anular las guías federales de la administración Obama de interpretar el Titulo IX como inclusivo de los estudiantes trans.

La lógica del tweet, expresado en un tono idiosincrásico de Trump, es completamente infundada. El cambio médico de género, lo cual es presuntamente a lo que se refiere Trump como una “carga,” no tiene ninguna repercusión en cuanto a la calidad del desempeño del trabajo. Además, el presupuesto militar es el presupuesto más inflado del gobierno estadounidense, y tiene una asignación para Viagra que es cinco veces mayor que el dinero necesario para cubrir el tratamiento específico de cambio de genero para los soldados.

A pesar de la economía falsa, la proclamación ya ha causado una ola de dolor en la comunidad trans. Trans Lifeline, una línea directa creada por y para las personas trans, está reportando un enorme aumento de llamadas siguiendo la bronca de Twitter. Trans Lifeline publicó una proclamación condenando el ataque. Un parte de la proclamación afirma:

“Las personas se alistan en las fuerzas militares por una variedad de razones, pero para muchos las únicas otras opciones son estar sin hogar o en la cárcel. Cuando un 40 por ciento de los jóvenes sin hogar se identifican como LGBTQ, es fácil entender por qué el alistarse es una opción atractiva. De hecho, las fuerzas armadas son posiblemente el empleador más grande de las personas trans en el país, con un estimado de 15,500 en el 2014.

El verdadero número es probablemente mucho más alto porque más personas están viviendo sus verdades y saliendo como trans cada día. Todos de estos miembros trans pueden haber perdido sus trabajos y muchas más personas serán afectadas, incluyendo familiares, amigos, y toda la población trans. Los efectos de estos tweets se sienten como terremoto a través de toda la comunidad trans, no solo por actuales y antiguos soldados. Este tipo de decisión política sugiere una indiferencia descuidada hacia los derechos de las personas trans a la dignidad y autodeterminación. Mientras las personas trans a través el país luchan para navegar un ambiente de miedo, mensajes como estos pueden tener efectos devastadores en la salud mental. Estos efectos se extienden rápidamente a otras áreas de la vida como el trabajo, la familia, los amigos, o la habilidad de perseguir sus metas. Las personas trans, sin importar su afiliación con las fuerzas militares, merecen mejor que esto.”

La realidad es que las personas trans, como otra gente oprimida con oportunidades limitadas de empleo, son sometidas a un “reclutamiento económico” que les alienta a arriesgar sus vidas en servicio al imperio estadounidense. Esto ha sido un elemento en la economía estadounidense que afecta a todas las comunidades pobres y obreras, con una cantidad desproporcionada del reclutamiento militar depredador enfocada hacia los jóvenes de color.

Greta Martela, una veterana trans y fundadora de Trans Lifeline, destacó: “Serví porque mi familia tenía hambre y no había trabajo para los desertores escolares en la América de Reagan.”

¡Lucha contra el imperialismo y la transfobia!

Tras la declaración de Trump, algunos activistas antiguerra esencialmente aplaudieron el tweet, asegurando que es un golpe al imperialismo. Esta conclusión apresurada y superficial ignora la supervivencia de miles de personas trans que dependen de sus empleos militares para el sueldo, la vivienda y la atención sanitaria.

La declaración de Trump no representa un paso para debilitar a la máquina de guerra estadounidense – es simplemente una declaración de intolerancia y de inculpación de chivo expiatorio, nada más. Es una acción abierta de discriminación por parte del gobierno federal, el empleador más grande del país. Oponer la prohibición de Trump contra las personas trans en las fuerzas armadas no equivale a apoyar activamente al reclutamiento ni a proponer el “derecho” de matar a gente en el extranjero; más bien es un asunto básico de los derechos civiles proclamar que el gobierno federal no debería poder discriminar contra las personas trans, o contra cualquier comunidad oprimida.

La declaración de Trump es un ejemplo más de por qué la gente trabajadora y oprimida debería rechazar el reclutamiento a las fuerzas militare estadounidenses, que causan tanta muerte y destrucción en el extranjero, crea inmenso lucro para los bancos y las corporaciones y que trata como desechable a cualquier soldado que manda a matar y ser matado. Como anti-imperialistas, estamos tratando de disuadir a las personas trans, como a toda la clase obrera, de la creencia de que sus intereses coinciden con los de la máquina de guerra del Pentágono, pero no buscamos lograrlo a través de una intervención por parte del estado capitalista que prohíba su participación – como mismo no apoyamos el uso de la intolerancia y la discriminación sancionada por el estado para lograr cualquiera de nuestros objetivos.

Si se aprueba la declaración de Trump, tendría importantes implicaciones para la discriminación y la violencia transfóbica a través la sociedad. Sería la continuación de una larga historia de legislación transfóbica y crímenes de odio, y sin duda dará lugar a nuevos ataques en contra de provisiones no-discriminatorias ya débiles.

Aunque es menos mencionado por los medios, inmediatamente después de su declaración de Twitter, el Departamento de la Justicia de los EEUU público un resumen legal afirmando que la Ley de Derechos Civiles de 1964 no debería interpretarse como ley que ofrezca protecciones basadas en la preferencia sexual.

Delatora heroica Chelsea Manning respondió hábilmente al tweet con una serie de sus propios tweets y una pieza de opinión. En la pieza escribe:

“El dinero es la excusa hoy. Era supuestamente caro proveer atención sanitaria adecuada para las personas trans. La realidad es que el costo es insignificante. El gasto militar desperdicia billones de dólares en proyectos que son cancelados o que no funcionan, día tras día.

“La medicina era la excusa anterior. Las reglas militares anteriores estaban repletas de términos médicos para justificar la discriminación. A las personas trans nos estigmatizaban como personas con ‘manifestaciones’ de ‘parafilias,’ y ‘condiciones psicosexuales, transexuales, trastorno de identidad de genero incluyendo anormalidades significativas o defectos genitales tales como un cambio de sexo o un intento actual de cambiar el sexo,’ que ‘incapacitarían a un individuo’ de servir en las fuerzas armadas.

“Estas reglas anteriores podrían regresar. La retórica sobre las personas trans como personas que tienen ‘trastornos mentales’ también podría regresar. Es lo mismo que vemos en casas de gobierno a través el país. La gente trans tiene una ‘enfermedad mental.’ Somos ‘depredadores.’ Somos el enemigo etéreo por el momento. Aunque hay consenso médico y consenso militar de que nada de esto es cierto.

“Se trata del prejuicio. Se trata de la discriminación sistémica. Al igual que la integración de personas de color y las mujeres en el pasado, esto es una indicación del progreso que amenaza la orden social, y el presidente está reaccionando contra ese progreso.”

La transfobia y la hipocresía

Muchas personas trans pobres y trabajadoras no han tardado en observar que la supuesta indignación por parte del Partido Democrático sobre la prometida prohibición militar es muy diferente de cómo ha respondido a la transfobia en cualquier otra área de la vida.

A lo largo de la presidencia de Obama, los liberales procrastinaban con la legislación no-discriminatoria, que abordaba la epidemia de violencia contra las mujeres trans afroamericanas además del terror policial contra toda la gente trans, la falta de atención sanitaria adecuada, la vivienda y el empleo, y las cifras altas de pobreza enfrentadas por todas las personas trans. Operando bajo la misma excusa antigua de que “los Republicanos nunca lo permitirán,” el Partido Democrático se rehusó a utilizar su poder durante el periodo Obama para proponer cualquier protección significativa para las personas trans.

Organizadora y periodista trans Chardonnay Merlot le dijo a Liberation News: “Esto es solamente otra manera en que la comunidad trans puede enfrentar a la discriminación en el empleo, no solo en el sector público, sino que también se puede extender hacia el sector privado. Y es por eso que me llama la atención ver de repente a políticos liberales enojándose por este asunto. Estaban ausentes durante las luchas para ENDA [Ley para Empleo sin Discriminación] cuando surgió en el Congreso. Estaban ausentes cuando se trataba de leyes relacionadas con la seguridad personal en las calles, los lugares del empleo y las escuelas para los jóvenes y adultos transgéneros.”

La gente en los EEUU puede y debe estar en solidaridad con las personas trans aquí y en el extranjero – debemos resistir la discriminación en todas sus formas mientras luchamos contra el imperialismo estadounidense. Estamos viviendo en una época de agresión militar y transfóbica elevada. Las comunidades se levantan en protesta y unidad contra este y otros ataques contra las personas trans, y ese movimiento necesita crecer.

Debemos defender las vidas y la dignidad de las personas trans contra los ataques del estado y movilizar a nuestras comunidades para resucitar un movimiento antiguerra verdaderamente poderoso, multi-nacional y multi-género. Como observó Chelsea Manning el día de la declaración de Trump, “Lo de hoy es otra razón por la que deberíamos desmantelar el inflado estado militar/intel/policial y financiar la atención sanitaria para todos.”

Si usted es trans, no-binario o cuestionando y necesita apoyo emocional durante este tiempo difícil, Trans Lifeline es una línea confidencial de apoyo de pares las 24 horas, operada por voluntarios trans. Trans Lifeline no le reportará a la policía y dispone de operadores veteranos. EEUU: 877-565-8860/Canadá: 877-330-6366. La organización Trans Assistance Project ayuda a las personas trans navegar varios obstáculos legales y burocráticos.

Traducido por: Keiti Rubio y Chloe Mathers