Activistas de todo el país, al igaul que un grupo de inquilinos que permanecen dentro de la embajada como invitados del gobierno legítimo de Venezuela, han estado trabajando las 24 horas del día para evitar la toma ilegal de la embajada en Washington, D.C. por parte de las fuerzas de la oposición leales al golpista Juan Guaidó. El jueves 25 de abril se llevó a cabo una enérgica manifestación frente al edificio después de que docenas durmieran en la embajada la noche anterior.

Activistas por la paz y la justicia de Code Pink y Popular Resistance iniciaron el Colectivo de Protección de la Embajada para coordinar este importante trabajo, y miembros del Partido por el Socialismo y la Liberación se han están movilizando para participar en la defensa de la propiedad del pueblo venezolano que ha sido objeto de la oposición proimperialista. Muchos activistas-inquilinos se han estado hospedando en la embajada continuamente desde el 10 de abril—algunos permanecen a tiempo completo y otros se van turnando.

Los activistas están presentes a petición expresa y con el consentimiento del gobierno venezolano. El ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, dijo afuera de la Organización de las Naciones Unidas el jueves: “Tenemos que proteger ese edificio venezolano. Sería una locura tomarlo ilegalmente, ¿verdad? ¿Alguna vez hemos propuesto hacer algo así en la Embajada de los Estados Unidos en Caracas? Nunca.”

De hecho, Mara Verheyden-Hilliard, una abogada del Fondo de la Alianza para la Justicia Civil que representa al colectivo, dijo en una conferencia de prensa como parte de la manifestación del jueves: “Muchas de las personas que están aquí han estado hace dos semanas y han establecido una tenencia legal según las leyes del Distrito de Columbia. No ha habido un proceso legal debido, ni una notificación de desalojo, nada de lo que se requeriría para expulsar a personas que tengan una tenencia legal de este edificio.”

Si se permite la toma de la embajada venezolana en nombre de Guaidó, sentaría un precedente peligroso que podría repetirse en cualquier otra parte del hemisferio, donde hasta el momento solo Costa Rica ha permitido la ocupación de oficinas diplomáticas por la oposición venezolana.

“Nuestra presencia legal aquí contrasta con la misión diplomática ilegal y no reconocida de la oposición de Guaidó,” dijo Kei Pritsker, miembro del PSL y el Colectivo de Protección de la Embajada. “Vamos a defender la embajada, a defender la democracia … a defender al pueblo venezolano del imperialismo estadounidense.”

Algunos de los activistas viajaron miles de kilómetros de distancia, respondiendo a la llamada hecha por el colectivo sobre la urgencia de esta semana crucial.

Linda Winter, una activista que viajó a D.C. desde Chicago para participar en la protesta tras escuchar las solicitudes urgentes de apoyo al colectivo, dijo: “Había mucha incertidumbre” al venir a D.C. para unirse a la protesta. “¿Volvería a casa en mi vuelo de regreso o estaría en la cárcel?”

Winter se involucró más en la política tras la elección de Donald Trump en 2016. Sin embargo, dijo que lo que realmente la radicalizó fue el fracaso de los demócratas de oponerse de manera significativa a las políticas de Trump. “En este momento, los demócratas quieren la guerra aún más que los republicanos.” Ella dijo: “Fue un privilegio ser parte de esta acción en solidaridad con el pueblo venezolano.”

La Reverenda Annie Chambers, que viajó desde Baltimore y es copresidenta de la Organización Nacional de los Derechos del Bienestar, le dijo a Liberation News: “Estamos apoyando a los pobres y a los trabajadores de Venezuela. Tienen el derecho de elegir a quien quieran para el presidente … la gente de todo el mundo debería oponerse a esto.”

“Sabemos que la comida y la ayuda que están enviando vienen con ataduras,” dijo Chambers, “Felicitaciones a las personas en Venezuela que dicen ‘no nos sobornarán.’”

Kevin Zeese, un abogado y miembro de la Resistencia Popular que ayudó a formar el Colectivo de Protección de la Embajada, le transmitió a la multitud qué es exactamente lo que están defendiendo en Venezuela:

“En Venezuela, son las personas más pobres quienes van primero, en EE. UU. son las empresas,” dijo Zeese. “De eso se trata realmente esta lucha.”

“Esta es una hermosa representación de cómo se ve una comunidad en resistencia,” dijo Benjamin a la multitud.

¡Fuera las manos de la propiedad del pueblo venezolano! Únase a las acciones en curso este fin de semana.