El periódico iraní Arman con foto de Trump en la portada. Foto: Common Dreams

El periódico iraní Arman con foto de Trump en la portada. Foto: Common Dreams

Traducido por Katie B.
El 25 de septiembre, Donald Trump utilizó su discurso en la sesión de apertura de la Asamblea General de la ONU para intensificar los ataques de los Estados Unidos contra Irán. Acusó a los líderes de Irán de “sembrar caos, muerte y destrucción” para justificar la retirada unilateral de Washington del acuerdo nuclear con Irán y su imposición de graves sanciones contra esa nación soberana. Ese mismo día intervino el equipo extremadamente agresivo de política exterior de Trump. El Asesor de Seguridad Nacional de los EE. UU., John Bolton, advirtió sobre “terribles consecuencias” si otros gobiernos desafían las sanciones impuestas por los EE. UU., y el Secretario del Estado, Mike Pompeo, también se opuso fuertemente a que otros gobiernos sigan comerciando con Irán. El artículo siguiente, basado en un discurso en un foro público del Partido por el Socialismo y la Liberación en San Francisco, explora las cuestiones de fondo en este tema y la estrategia de los Estados Unidos hacia Irán.
Washington está tratando de imponer un cambio de régimen en Irán. Su arma elegida contra Irán es la guerra económica. Mediante sanciones ilegales, el gobierno de Trump está tratando de imponerle un sufrimiento tal al pueblo iraní como para que la República Islámica se debilite gravemente hasta que finalmente sea derrocada.
El peligro proviene de Washington
El 8 de mayo, el presidente Trump anunció que los Estados Unidos abandonaría el acuerdo nuclear con Irán y volvería a imponer sanciones, las cuales entrarán en vigencia en noviembre. Trump afirmó que Irán ha continuado su búsqueda de armas nucleares. Esta afirmación falsa contradice al Organismo Internacional de Energía Atómica, que ha certificado el cumplimiento del acuerdo por parte de Irán 11 veces. La afirmación de Trump incluso contradice las agencias de inteligencia de su propio gobierno.
Cómicamente, Trump dijo: “No permitiremos que ciudades estadounidenses sean amenazadas con la destrucción.” Irán no tiene ninguna base militar cerca de los EE. UU, pero el Pentágono tiene a Irán prácticamente rodeado de enormes bases y flotillas. De hecho son las ciudades iraníes las que están en peligro de ser destruidas por los bombardeos de los Estados Unidos y no al revés.
Antecedentes del acuerdo nuclear
Una revisión de la historia reciente de las relaciones entre los Estados Unidos e Irán demuestra que las escusas de Washington para justificar su guerra económica contra Irán están basadas en falsedades y distorsiones.
El 14 de julio de 2015 en Ginebra se firmó el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA por sus siglas en inglés), comúnmente conocido como el acuerdo nuclear de Irán. Los signatarios del JCPOA fueron Irán, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Gran Bretaña, China, Francia, Rusia y Estados Unidos) al igual que Alemania y la Unión Europea. Según el JCPOA, los Estados Unidos y otros reconocen el derecho de Irán de enriquecer uranio con fines pacíficos. Este es un derecho garantizado por el Tratado de No Proliferación Nuclear. Pero hasta ese momento, los imperialistas efectivamente se habían negado a reconocer este derecho.
Incluso antes de firmar el JCPOA, Irán estaba en cumplimiento con el Tratado de No Proliferación. Para cumplir con el JCPOA, Irán ha implementado el “Protocolo Adicional,” lo cuál le otorga al Organismo Internacional de Energía Atómica mayores poderes para monitorear sus instalaciones nucleares. Esto significa que todas las instalaciones nucleares de Irán han estado vigiladas constantemente.
Desde que se firmó el JCPOA, Irán ha reducido dos tercios de su actividad de enriquecimiento de uranio. De las 19.500 centrifugadoras anteriores al acuerdo, solo 6.000 centrifugadoras siguen operando.
De las 8 toneladas de reservas de uranio poco enriquecido almacenadas en el momento en que se firmara el acuerdo, Irán ha reservado unos 300 kg y el resto lo ha exportado. La instalación de Fordow, construida dentro de una montaña ahuecada y prácticamente impenetrable por bombardeos aéreos, se ha mantenido en funcionamiento, pero solo como centro de investigación. La planta de agua pesada en Arak se mantenido en funcionamiento, pero ha sido rediseñado para hacer imposible la producción de plutonio apto para armas, a pesar de que esa nunca fue la intención.
La retirada de Trump del tratado nuclear es ilegal
Trump alega que una de las fallas del acuerdo nuclear con Irán es que obligó a que los Estados Unidos le dieran miles de millones de dólares a Irán. Esto es una gran distorsión. Este no fue un “regalo” de los Estados Unidos. Cuando Irán firmó el tratado, los Estados Unidos y sus aliados levantaron las sanciones económicas relacionadas con la energía nuclear, incluyendo los embargos petroleros y las restricciones financieras. Se suponía que esto también liberaría $100-$120 mil millones de los activos congelados de Irán, devolviéndole a Irán su propio dinero. Pero solo unos $35 mil millones de los fondos congelados de Irán han sido liberados.
Además, es inexacto decir simplemente que Trump se ha retirado del JCPOA, como suelen decir los medios en Estados Unidos. El acuerdo no tiene opción de “salida” y es vinculante para todos los signatarios. Como signatario de la JCPOA, los EE. UU. no tenían la opción legal de retirarse. La retirada de Trump del JCPOA es un acto ilegal.
Irán sigue cumpliendo con el tratado
Tras la retirada ilegal de los Estados Unidos y la reimposición de las sanciones, Irán estaría dentro de sus derecho de retirarse. Sin embargo, la reacción de Irán ha sido cautelosa y medida. El presidente Hassan Rouhani ha dicho que Irán se quedaría en el JCPOA si Irán se beneficia de ello. El Líder Supremo Khamenei ha dicho que Irán tendría que obtener garantías de los gobiernos europeos para mantener el acuerdo; por el contrario, los gobiernos europeos podrían resultar tan poco fiables como los EE. UU.
Los gobiernos europeos mantienen el acuerdo
Desde la Segunda Guerra Mundial, los gobiernos imperialistas europeos han sido relegados al papel de socios menores en los Estados Unidos. Dado el dominio absoluto de los Estados Unidos en la época después de la Segunda Guerra Mundial, sintieron que no tenían más remedio que aceptar esta nueva relación de fuerzas. Tras el debilitamiento del dominio económico de los Estados Unidos en las últimas décadas, en algunos casos, algunos imperialistas europeos han desafiado a los Estados Unidos, como lo hizo Francia durante la invasión de Irak por parte de Estados Unidos.
La abrogación unilateral de Estados Unidos del JCPOA humilló a los regímenes europeos quienes eran signatarios. ¿Están dispuestos a desafiar a los EE. UU. en este ámbito? Han habido declaraciones de indignación de algunos funcionarios europeos. Por ejemplo, el ministro de Economía de Francia, Bruno La Maire, dijo: “¿Queremos ser vasallos que obedecen las decisiones tomadas por Estados Unidos mientras nos aferramos al dobladillo de sus pantalones?” Pero el tono general de los líderes europeos ha sido más cauteloso. Por ejemplo, la canciller alemana, Angela Merkel, se comprometió a mantener el JCPOA, pero advirtió sobre no dañar su “valiosa asociación transatlántica” con los Estados Unidos.
Desde el mayo de este año, han habido negociaciones en curso entre Irán y los europeos. Los europeos han instado a Irán a mantener el JCPOA, a pesar de las nuevas sanciones impuestas por los EE. UU. Desde ese momento, la cuestión ha sido hasta qué punto están los europeos dispuestos a enfrentar al gobierno de Trump.
Los primeros pasos de las capitales europeas no fueron muy prometedores. Los líderes europeos instaron a las corporaciones de sus países a seguir comerciando con Irán. Incluso establecieron un sistema legal para multar a las compañías que respeten las sanciones de los Estados Unidos sin la contar con la aprobación de una comisión en Europa.
Pero debemos entender que las sanciones de los Estados Unidos son de naturaleza extraterritorial. No es solo que el gobierno de los Estados Unidos y las corporaciones estadounidenses tengan prohibido comerciar con Irán. Los EE. UU. se aprovecha de su dominio en el comercio internacional, en especial a través del dólar, en la práctica la moneda internacional, para amenazar a todas las empresas y los gobiernos que comercien con Irán con grandes multas.
Pocas corporaciones europeas han estado dispuestas a comerciar con Irán y arriesgarse a tener que enfrentar multas de hasta cientos de millones de dólares por parte de los EE. UU. Incluso la compañía petrolera gigante de Francia, Total, anunció que se retiraría de Irán por temor a las sanciones de EE. UU.
Cinco gobiernos crean un “vehículo de propósito especial” para evitar las sanciones
Pero la semana pasada, han habido índices de seriedad por parte de las potencias europeas para enfrentar a Trump. Según un portavoz del Ministerio de Finanzas Alemán, “El gobierno alemán está colaborando junto con el SEAE y la Comisión Europea [dos órganos claves de la Unión Económica], así como con Francia y el Reino Unido, para mantener los canales de pago financieros con Irán. Las negociaciones sobre este tema son intensas y continuas. Se están considerando varios modelos.”
El 26 de septiembre, los ministros de asuntos exteriores de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Rusia, China e Irán emitieron una declaración conjunta en apoyo de la creación del “vehículo de propósito especial.” Este vehículo financiero europeo de “propósito especial” funcionaría principalmente como una herramienta de contabilidad, y proporcionaría los tecnicismos legales y monetarios necesarios para que el comercio continúe entre Irán y las naciones de la UE.
Si una nación o una compañía petrolera estatal quisiera comprar petróleo iraní, transferiría dinero a esta nueva institución especial, desde donde Irán tomaría el dinero. Lo contrario también sería posible. A través de esta compañía especial, Teherán podría comprar todo tipo de productos en Europa mediante euros.
El vehículo financiero para fines especiales de la UE mantendrá el efectivo dentro del bloque económico de la UE y lejos de la red global de transferencia de dinero controlada por EE. UU., incluso de SWIFT, el mayor de los sistemas de pago electrónico que las instituciones financieras utilizan para transferir fondos. Este vehículo financiero de la UE también evitaría el uso de cualquier banco que tema ser excluido de los mercados financieros de los Estados Unidos. El siguiente paso sería establecimiento de un oficina para esta nueva entidad.
Si este plan llega a entrar en funcionamiento, Irán podrá vender petróleo y realizar compras desde Europa. En esas circunstancias, es probable que Irán mantenga el JCPOA y que su economía se estabilice.
Las sanciones ya están impactando a Irán
Trump ya le ha causado gran daño a la economía iraní incluso antes del anuncio el 8 de mayo, sencillamente por romper verbalmente el acuerdo.
Desde hace más de un año, la moneda de Irán, el rial, ha estado en una espiral descendente. Hace un año, el rial tenía una tasa de cambio de 30,000 a un dólar estadounidense. Hoy en día, la tasa del mercado negro llega a alcanzar los 150,000 ríales (5 veces más alta). En apenas tres semanas, durante mi estadía en Irán en el verano, pude ver el efecto inmediato de la caída de la moneda, ya que, lamentablemente, día tras día el precio de las necesidades iba en aumento.
El temor masivo a la reimposición de sanciones le ha causado un daño significativo a la economía. Cualquier economía capitalista depende en gran medida de la percepción positiva de la gente sobre el consumo y la inversión. Es por eso que las noticias financieras de los Estados Unidos informan sobre la confianza del consumidor a diario.
En el caso de Irán, todos están muy preocupados por las sanciones. Así que la mayoría de las personas han convertido la mayoría de sus ahorros a monedas extranjeras. Y este proceso se alimenta de sí mismo. Cuanto más la moneda de Irán pierde su valor, más gente se apresura a convertir sus ahorros en monedas extranjeras y a mantener monedas extranjeras en sus hogares.
Así que las sanciones de los Estados Unidos ya han golpeado duro. El pueblo iraní, especialmente la clase trabajadora, está sufriendo bajo estas sanciones ilegales.
En noviembre, se reanudarán oficialmente las sanciones de Estados Unidos contra el petróleo iraní. La administración Trump incluso va más allá de las sanciones que se habían impuesto contra a Irán antes del acuerdo de 2015. Durante la última ronda de sanciones, India y algunos otros países compraron el petróleo de Irán principalmente mediante sistema de trueque, lo cual le dio a Irán acceso a varios productos a cambio de petróleo. Pero a través de presión y de amenazas, los Estados Unidos están tratando agresivamente de evitar que la India y otros países compren petróleo de Irán.
El gobierno de Trump está haciendo todo lo posible para paralizar a la economía iraní
En 2012, cuando los EE. UU. y la UE impusieron sanciones severas, las exportaciones de petróleo de Irán bajaron de 2.5 millones de barriles por día a poco más de 1 millón de barriles por día. En enero de 2016, tras el levantamiento de las sanciones, Irán resurgió como un importante exportador de petróleo. Cuan bien sorteará Irán las sanciones a largo plazo podría depender en gran medida del sector petrolero.
Debemos de tener claro el hecho de que las sanciones son un instrumento de guerra. Los Estados Unidos está asfixiando a un país oprimido y haciendo sufrir a su gente con el pretexto de que algún día podría desarrollar armas nucleares. La verdadera amenaza a la paz mundial no es la posibilidad hipotética de que Irán pueda desarrollar y utilizar armas nucleares. La verdadera amenaza para el mundo es Estados Unidos, con su atemorizante reserva de armas nucleares y convencionales, bajo el liderazgo de un político ignorante capitalista de extrema derecha rodeado de belicistas extremadamente agresivos, como lo son Pompeo y Bolton.
Los progresistas, los revolucionarios y las fuerzas antibelicistas deben condenar de manera incondicional las sanciones de los Estados Unidos contra Irán y exigir el fin de la política de cambio de régimen de los Estados Unidos contra Irán.
¡EE. UU. fuera de Irán!