Culminando los meses de los repetitivos “debates electorales”, los Demócratas en la Cámara de Representantes votaron el 17 de diciembre para acusar al presidente Donald Trump de los cargos de abuso de poder y obstrucción del Congreso. Los votos en cada cargo fueron casi idénticos y casi en su totalidad siguiendo las líneas de los dos partidos.

El caso del juicio político de los Demócratas contra el despreciable régimen de Trump no tuvo nada que ver con lo que en realidad lo hace despreciable. Trump es abiertamente racista, sexista, anti-medioambiental, anti-laboral, homofóbico, anti-pobre, anti-palestino y más. Pero la estrategia de destitución dirigido por los líderes del partido Demócrata ignoró deliberadamente todo eso y, en cambio, giró en torno a la ridícula acusación de que Trump debilitó “nuestra seguridad nacional” al retrasar un envío de misiles antitanque, rifles de francotirador y otros equipos militares a Ucrania para su uso en una guerra contra Rusia.

No se hizo mención en todo el proceso del juicio político de los niños inmigrantes en jaulas, ataques masivos al medio ambiente, enormes recortes en cupones de alimentos afectando a millones de personas, las siete guerras estadounidenses actualmente en curso, las sanciones viciosas contra Cuba, Iran, Venezuela, Corea del Norte, y muchos otros países.

Perdido en gran medida en la cobertura masiva de la destitución fue que el 17 de diciembre, respaldado por el liderazgo de los Demócratas junto con los Republicanos y aprobado por la Cámara de Representantes la semana anterior, un presupuesto récord de 738 mil millones de dólares del Pentágono — más grande que los próximos 10 países en el mundo en su conjunto — fue aprobado por el Senado y enviado a Trump para su firma. Incluyó una financiación masiva para una nueva rama de las fuerzas armadas que Trump y los impulsores de guerra exigieron, la Fuerza Espacial. El objetivo de la Fuerza Espacial es ganar la superioridad de la guerra nuclear, lo que representa un mayor peligro para la vida en la Tierra.

Aunque luchan entre sí sobre quién controlará el aparato estatal y gubernamental con todo el poder y la riqueza que confiere, los Demócratas y los Republicanos están unidos en defensa del Imperio.

El efecto general del fiasco de juicio político ha sido fortalecer políticamente el Pentágono y las agencias de inteligencia. Oficiales militares, agentes de inteligencia y diplomáticos imperialistas en las audiencias conducidas en la Cámara de Representantes han sido elogiados hasta los cielos y presentados como heroicos “defensores de la democracia”.

Se ha promovido la ideología neoconservadora de una nueva guerra contra Rusia. Por otra parte, Ucrania, donde Obama, Biden y el Departamento de Estado trabajaron con neo Nazis para derrocar al gobierno electo en 2014, es considerado un “aliado democrático”.

Ahora que han acusado a Trump, el liderazgo Demócrata de Pelosi / Schumer parece confundido acerca de qué hacer a continuación. Los líderes Republicanos en el Senado, donde debe llevarse a cabo el juicio real de Trump, han dejado en claro que están listos para votar rápidamente para absolverlo. Pelosi sorprendió a sus partidarios al afirmar el día después de la votación en la Cámara, ¡que podría retrasar la entrega de los artículos de juicio político al Senado durante un año, hasta después de las elecciones presidenciales! El propio Trump parece querer prolongar el proceso, ya que lo ve como una ayuda para su campaña de reelección.

El juicio político, realmente un camino a ninguna parte.Para leer el artículo previo sobre el mismo tema: Para el movimiento, juicio político es hoja de ruta a ninguna parte